lunes, 11 de mayo de 2009

Lucía llora porque una racha de viento
le ha quitado el globo de las manos.
Carlos acaba de apuntarse a Arte Dramático,
únicamente porque está cerca de su casa
y porque no sabe qué otra cosa hacer con su vida
sin ella,
y porque, sin proponérselo,
sin buscarlo ni quererlo
acaba de darse cuenta que
todo vuelve a empezar.
Marcos acaba de enamorarse de la camarera
que sirve el café más amargo del mundo
porque ésta le ha sonreído y por un instante
no ha pensado en el asiento vacío de Marta.
Cinco moscas corretean por mi mesa.
Su vida no es mucho más larga que la de un niño
en un lugar que probablemente nunca conoceré
y del que menos me hablarán.

Y aún así el mundo no se calla.
el mundo no se calla por mucho que a ti te escueza el alma,
por mucho que te niegues a caminar como una hormiga más
por mucho que te duela saber que sentimos lo mismo y
no somos capaces de hablarnos,
ni siquiera de mirarnos.

El mundo sigue girando
hablando
engañando
haciendo ruido
mucho ruido
matando

gritando y girando,

haciéndote creer que una vida no vale más
que una insignificante mosca
que pasa el tiempo
en una mesa del cuarto piso.
El mundo gira
y yo debería sentirlo bajo los pies,
debería.

Pero yo hoy sólo sé estar triste
porque a Lucía se le ha escapado su globo
y Marta ha dejado el café amargo en esa taza
porque Carlos sólo conoce respuestas por casualidad
porque

hoy,

la vida es un día más corta
y a mí sólo me queda seguir escuchando,
o rogarle al mundo que se calle.

5 comentarios:

Juan Carlos dijo...

a mi me gusta. creo que es una idea excelente. me recuerda a la colmena de cela por aquello de los personajes abundantes con sus vidas.

un beso!

Gus dijo...

Este post es... no se que coño es... ni se que coño transmite... pero lo hace. Con fuerza. Bravo.

Anónimo dijo...

Bonito y triste, lo que nos diferencia de las moscas es que nos sentimos tristes, que somos unos cobardes por no tener hagallas para invitar a tomar algo a quien te gusta y que no sabemos volar...
(álvaro moriano)

Pez Susurro dijo...

Un día menos...

donde estar triste,
es lo más inservible que se puede hacer...

desde nuestras burbujas no se escucha nada,
desde nuestras casas tan altas,

no sabemos lo que ocurre afuera...

RAÚL dijo...

y el muuundo,
no se ha parado
ni un momeeento!!