lunes, 14 de diciembre de 2009

Desengáñate:

La vida se extingue
frente a ti
y la palabra futuro
se inventó
en un cuento para niños
que no podían dormir.

Mirar hacia abajo es comprender
los pasos perdidos
y una lágrima
tan sólo es una simple mezcla
de agua y sal.

Nada más.

Este mundo
no lo cambiarán
tus cincuenta y cinco kilos de tristeza.

8 comentarios:

Antihéroe dijo...

Me gusto tu poema. Estoy bastante cerca de lo que dices. Solo me veo rodeado por oscuridad, aún así me gustaría que escucharas esto:

http://www.youtube.com/watch?v=CHmAUODVaLY

Aquí esta la traducción.

http://www.songstraducidas.com/letratraducida-Ill_be_your_mirror_3465.htm

Un saludo campanilla.

Ciudadano B dijo...

Hace tiempo que me desengañé, pero es bueno que tú nos refresques la memoria.

55 kgs y engordando...

·SOFía ELe· dijo...

fantástico!

Pez Susurro dijo...

no,

pero podrían cambiar el mío.





me quito el sombrero...

Noviembre dijo...

Vengo a por ese café que siempre ofreces para arropar tus poemas... hoy más que nunca me hace falta... me resultó muy sobrecogedor...

Apoptosis mental dijo...

Nada más leer esta entrada he subido las escaleras, he desempolvado la báscula y me he quitado uno a uno todos mis disfraces hasta quedar desnuda para comprobar que, como temía, el titubeo de la máquina seguía rondando a los 55kg.

Aceptando pues que el futuro no existe
y que la vida no es más que un desengaño
sólo nos queda una:
des-vivirnos al máximo en el ahora, en el presente,
con más y, sobre todo, sin menos.

Sólo eso. Sólo así. Y el mundo empezará a cambiar por su propio peso.

(Y si no lo hace, al menos, habrá cambiado Nuestro Mundo, la minúscula porción del globo a la que pudimos abarcar, que nunca es poco)

Aïcha dijo...

Guau, me ha parecido muy directo y claro. Es precisamente lo que habría que inyectar en esta sociedad pesimista. Un beso y feliz año

Carlos dijo...

Hay tantas cosas que se inventan que no son sólo para niños.

Y lo malo es que hay adultos que se lo siguen tragando.

Gente ilusa y crédula.

Muy bueno, como siempre.

Enhorabuena.