lunes 2 de noviembre de 2009
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El Café Cinema existe, en una calle perdida de Berlín. En ese lugar las páginas dejaron de ser blancas. Crecieron iluminadas por velas, con la ilusión de volver a sus raíces, algún día.
8 comentarios:
(:
y nos volvimos esponjas vacías para poder absorber la inmensidad de aquel lugar...
y también te (os) quiero
Estimada señorita:
Es mi ilusión invitarla a que siga a lo largo de estas semanas, a través de mi humilde blog (www.molestoluegoexisto.blogspot.com), el ensayo que realizo acerca de la dulce obra escrita por el genial Saint Exupery; El Principito. Esta breve creación tiene mucho de profundo. Pero no se trata de una profundidad plomiza, suprametafísica o hiperintelectual, ¡para nada! Todo lo contrario, el mensaje del principito es sencillo, directo y preclaro.
Mi objetivo es que juntos saquemos el máximo jugo a la brillante creación del francés… sin duda esta apasionante labor nos servirá para alegrar nuestros espíritus y crecer un poquito más.
Un animoso saludo desde la isla de Gran Canaria.
Totalmente de acuerdo, muchas veces las palabras nos pierden y nos enredan y hacen que el signifcado quede totalmente velado....
Hola, qué tal?
Estuve mirando un poco tu blog... Me gusta lo que escribís.
Te agregué a una lista de links de mi blog, si tenés algún problema con eso hacémelo saber.
Por lo pronto, voy a pasar más seguido por acá.
Un beso :)
es cierto
es inmenso...
Claro que es esencial. ¿qué sería de nosotros si no tuvieramos significados de todas las palabras que decimos y de todos los que a pesar de no ser dichos le sacamos?^^
Me encantan las conversaciones públicamente privadas,esas que aún expuestas sólo las entiendien "tu y yo".
Saludos
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