martes, 26 de agosto de 2008

Empieza a desnudarse de miedos,
a despojarse de la rabia acumulada
de otros tiempos
del cansancio de la tristeza
y siente menos peso
Y olvida las huellas en la ventana
los cristales en el pecho
los fuertes soplos en soledad
y libera palabras libres
en el aire …
Su mente se moja en besos
detrás de las cortinas, el olor de un vino añejo
en su piel caricias
y susurros en dos idiomas
Se pregunta entonces si es capaz de mezclarse
con ese cuerpo,
de congelar el instante
para que no amanezca y el presente no se llame recuerdo...
para que el presente sean enredos, nudos de cuerpos, silencios
Y espera que la noche los descubra desnudos
enteros
No sabe si es capaz de mirarle y fingir
que el tiempo esta vez no aleja
que podría en cualquier parte recuperar sus pupilas,

y en la distancia

el vientre bajo el ombligo perfecto
el temblor de los párpados

la profundidad de sus huellas.

4 comentarios:

Un estertor dijo...

Erizo brotando.
Pelitos asomando.

Alatriste dijo...

El temblor de unos párpados denota sentimiento.
Me encantó este texto.
¿Qué tal el verano, amiga?
Espero que vaya todo bien al otro lado.
Besos y cuídate mucho.

Ale dijo...

Que perfecta sensación el congelar ese momento para que se vuelva atemporal, siempre quieto en ese instante.

"para que no amanezca y el presente no se llame recuerdo..."

Perfectamente explicado.

Anakyn Nach dijo...

Me encanta tu estilo escribiendo, hay que intuirte más que leerte y es muy interesante...gracias por haberme invitado a este tu pequeño rincón vendré por aquí siempre que pueda.

Un besote